Homenaje a Jesús Poveda

viernes, 7 de septiembre de 2012

El centenario de Jesús Poveda

(Jesús Poveda Mellado en México) 

Este portal se ha abierto con la idea de no olvidarnos de Jesús Poveda, y además instar a las diferentes instituciones culturales españolas y mexicanas, que promuevan la reedición de sus obras, así como ofrecer a los investigadores, y demás personas interesadas en la obra de este poeta y escritor a seguir en el futuro con nuevos proyectos e iniciativas de investigación. Pues no nos encontramos ante un poeta menor. El 21 de septiembre actual se cumple el centenario del nacimiento del escritor, poeta y músico Jesús Poveda Mellado, aunque nació en Murcia, con año y medio de edad sus padres se trasladaron a Orihuela, donde pasó su infancia y juventud hasta el exilio una vez finalizada la guerra civil. Fue cofundador de las revistas “Voluntad” y "Silbo”, a través de ellas estableció estrecha relación de amistad con Miguel Hernández, Carlos Fenoll, Ramón Sijé y otros como Vicente Alexandre. El 13 de abril del 37 se casó con Josefina Fenoll, la panadera del “pan más trabajado y fino”, la eterna novia el filósofo neocatólico Ramón Sijé, tras el fallecimiento de éste; y a la vez hermana de su mejor amigo y poeta Carlos Fenoll. Tuvieron tres hijos: Josei, Marisa y Fernando A finales del 36 se alistó voluntario en el Batallón de Milicias, estuvo en la Defensa de Madrid y en la Batalla del Ebro. Pasó al exilio y estuvo en el campo de concentración de Saint Cyprien, en los Pirineos Orientales, del cual saldría gracias a la intervención del Comité Británico para ayuda a los Refugiados Españoles. Esperando a que llegue su esposa desde Orihuela, se traslada a Perpignan primero y a Toulouse. Pasó a Puerto Rico, Santo Domingo, y luego México D.F. Vivió en el exilio de varios oficios y de tocar el violín. Escribió "Sobra la misma tierra" en 1940, "Ensayos I" en 1941, y “Vida, pasión y muerte de un poeta: Miguel Hernández”, en 1975 publicado en México así como en varias revistas españolas e hispanoamericanas. El matrimonio se vinieron a Torrevieja donde falleció en agosto de 1998. Fue un republicano convencido. Ramón Fernández Palmeral, Alicante, 7 de septiembre 2012

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jueves, 6 de septiembre de 2012

Carta de Josefina Manresa a Jesús Poveda




Carta inserta en el libro de Jesús Poveda "Vida, pasión y muerte de un poeta: Miguel Hernández" 1975

Nota.- No la he pasado a texto mecanografiado porque se leer perfectamente. (pinchar sobre la carta para ampliar).

Biografía cronológica de Jesús Poveda Mellado

Biografía cronológica de Jesús Poveda Mellado


1912

Nace en Murcia, en la calle Lopéz Puegcerver el 14 de octubre según partida de
nacimiento, aunque Poveda siempre dijo que había nacido un 21 de septiembre.
Lo cual puede ser cierto, es posible se debe a un error del Registro Civil.

1914

Su familia se traslada a Orihuela, vivirán cerca de la calle de Arriba. De formación autoditacta. Aprendió las primeras letras de su hermana Carmen.

1922

Empieza a trabajar como aprendiz en el taller de ebanistería de su hermano Vicente, pero un accidente grave con la sierra, hace que su padre le quite del taller

1926
Estudia sorfeo y violín, y se especializa en violín donde adquiere cierto virtuosismo.

1928
Trabaja como chico de los recados y mecanógrafo en el bufete del joven abogado don Tomás López Galindo poseedor de una importante biblioteca donde Poveda se aficiona a la lectura. Amistad con Ramón Sijé y con Carlos Fenoll, el poeta-panadero de la calle de Arriba.

1929
Sigue trabajando con don Tomás, quien era redactor Jefe de la revista “Actualidad”, que dirigía Alejandro Roca de Togore. Como era el encargado de llevar a la imprenta los trabajo, en el sobre, a escondidas metía poemas porpios y de los amigos, consigue que publique Carlos Fenoll su primer poema “Canto al nuevo jardín oriolano”.

1930
Colabora en la revista “Actualidad” con el artículo "Cultura musical", y en “Destellos” con un trabajo sobre Beethoven. Con Ramón Sijé coedita la revista “Voluntad”, participa en los 3 primeros números. Conocen a Miguel Hernández, el “Vicenterre, y le publican “El Nazareno”, el número del 15 de marzo de 1930. Deja la revista por discrepancias con Sijé. Forma parte de la conocida generación orcelitana del 30. Forman la primera etapa del Grupo de la Tahona.

1931-32

Es llamado para hacer el Servio Militar en Submarinos de Cartagena. Miguel Hernández le escribe una carta con fecha 2 de noviembre Miguel Hernández para saber como tiene que rellenar la instancia para irse con él.

1935
Participa en el número especial de "Acción"(30 diciembre 1935) de la CEDA en homenaje a la muerte de Ramón Sijé, con el articulo "A Ramón Sijé. Mi maestro y gran amigo".

1936

Funda la revista “Silbo”, junto a Carlos Fenoll, Justino Marín, Miguel Hernández, Ramón Pérez Álvarez y Adolfo Serna. Publica en la revista “Silbo” dos poemas “La noche” y “Un canto a la materia. Publica 4 sonetos el librito “Poemas” junto a Carlos Fenoll y Justina María (Gabriel Sijé). En noviembre marcha voluntario a las Brigada de Milicias Republicanas con Carlos Fenoll, participa la Defensa de Madrid.

1937
En el Semanario de Orihuela publica “Ramón Sijé, mi maestro y gran amigo”. Visita la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Visita junto a Carlos Fenoll y Manuel Molina a Vicente Aleixandre en la casa de Españoleto 16, (Madrid) de su tío Agustín.
El 13 de abril se casa con Josefina Fenoll en Orihuela.
Publicó dos poemas en "La voz del combatiente" de Madrid . "A la madre del combatiente" y "Al comisario Pablo de la Torriente"

1938
En los primeros meses del año la República movilizan a su quinta. Adscrito a la XV División Mixta Internacional. Ramón Castellanos le sacó de la XV DisiónDespués a la 35 División Internacional. Destinado en el Comisariado de la División. Estuvo en la Batalla del Ebro en Vilaseca (Tarragona). Priemra edición de su libro "Sobre la misma tierra", la publicó en Barcelona.


1939
La División Internacional se retiró a Figueras (Gerona). Fue a parar a un campo de concentración en Cyprien en los Pirineos Orientales. Salió de allí gracias a la mediación del Comité Británico de Ayuda a los Refugiados. El 15 de junio recibe carta de Pablo Neruda sobre clemencia a Miguel Hernández.  Auque al noticia es que estaba muerto. Decide regresar a españa y se va a Hendaya, la frontera está cerrrada y regresa de nuevo a Tolouse.  Los llevaron a Toulouse, donde espera a su esposa que llega el 14 de julio, para partir a América desde el puerto fubliar de Burdeos. Josefina se presentó en Toulouse el 14 de julio, tras un ajetrado y valiente viaje: Cartagena, Barcelona, Olot Francia.

Viajan a Burdeos, donde desde el puerto fluviar el matrimonio embarcaron en el vapor francés "Cuba" hacia Santo Domingo.

1940
La pareja llegana a Santo Domingos. En la primavera de 1940 es invitado a la Universidad de Río Piedra de Puerto Rico (Estado asociado de los Estados Unidos) para dar 5 conferencias (García Lorca y Vicente Aleixandre..)  En esta estancia temporal en Puerto Rico en donde nace su hija Josefina, a quien le llama familiarte Josie oYosie, del inglés (Yosi). Como nació en Puerto Rico, ella tiene doble nacionalidad. Después del nacimiento de Josie regresan a Santo Domingo en donde permanecen tres años; ahí le publican su libro “Sobre la misma tierra, Poesías 1937-1938” Editorial Cervantes, el Higuamo, en 1940 en Santo Domingo. Dará conferencias, y participa en espacios radiofónicos. Será primer violín de la Orquesta Sinfónica. Dará conciertos para poder vivir en el exilio. Colabora en “La Nación” de Santo Domingo, "Novedades” de México, en Puerto Rico, Cuba y Argentina.

1941
Publica en Santo Domingo en la editorial Rincón, 1941 su libro “Ensayos” I Federico García Lorca y Vicente Aleixandre".

1942
El 28 de marzo mure Miguel Hernández en la Enfermería del Reformatorio de Adultos de Alicante.

1943

En el Ateneo Dominicano de Ciudad Trujillo (Soy Santo Domingo) capital de la Repúblcia Dominicana dio una conferencia en Homenaje a Miguel Hernández, intervención que se publicó en el semanario "Democracia", junto a otros partipantes como Manuel Valldeperes, Vicente Llorens y Luis Shelker. Se traslada a México, donde para sobrevivir se dedica al comercio con dos tiendas de alimentación, rpductos del hogar. Cuando el tiempo se lo permite asiste a las tertulias de León Felipe.

1944
 Se trasladan  México, a Monterrey.

1946
Nace su segunda hija Marisa. Tiene dos hijas Adriana y Aline.

1948
Nace su hijo Fernando en México D.F. Donde sufrirá un robo,  y se llevaron entre otras cosas cartas de Miguel, una que había recibido en abril del 39, desde Orihuela, dirección en Toulouse facilitada por Josefina Fenoll.


1953-54

Recibe varias cartas familiares de su cuñado Carlos Fenoll desde Barcelona.

1974
Aparece publicada su biografía en “Antología de Escritores Oriolanos” de José Guillen y Jose Muñoz Garrigos. PÁGINAS 317-339.
El 16 de mayo el matrimonio viaja a España: Madrid, Murcia y Orihuela, en agosto está en Orihuela.

1975

A su regreso de aquel primer viaje a España después de años en el exilio escribe en su casa de Cuernavaca su libro titulado “Vida, pasión y muerte de un poeta: Miguel Hernández” Lo publica en Ediciones Oasis. México, 1975.
El 28 de agosto recibe carta de Josefina Manresa donde le agradece que escriba sobre su esposo.
Se vienen a España y residirán en Torrevieja.
Tiene inédito el poemario "Las ausencias inolvidables"

1976
De 1 de febrero detenemos un carta que el envió Vicente Aleixandre. Según Poveda éste le escribió cerca de ochenta cartas (hoy desaparecidad).

1985
Participó en el catálogo "Luces y Sombras" en el 50 aniversario de Ramón Sijé con una fotografía inédita de Sijé. Dirigido por Antonio Luis Galiano Pérez.

1990

Publica “Amistad con Ramón Sijé” en la revista “Batarro” de Albox, número 2, enero-abril 1990.

1992

Publica “Dos sonetos y unas coplillas a Miguel Hernández” en la revista “Batarro” de Albox (Almería) número 8-9-10, enero-diciembre 1992

1994

Publica dos artículos sobre Carlos Fenoll en la revista “La Lucerna” nº 41 de diciembre de 1995.

1998
En julio fallece su hijo Fernando. El día 8 del mes agosto de fallece Poveda en Murcia en el Hospital San Carlos de Murcia. Josefina viaja en noviembre a México en donde se instala en la casa de su hija Marisa.

1999

Fallece Josefina Fenoll, a los 84 años de vida, el día 5 de marzo, en la casa de Cuernavaca de su hija Marisa quien la cuidó los últimos meses de vida.


2005
Parece Pesús Pvoeda en una reseña biográfica en "Personajes de la Historia de Orihuela. Diccionario Biográfico" de Aníbal Bueno Esquer. Caja Rural Central (Zona de Orihuela)

martes, 4 de septiembre de 2012

VOZ DE LOS POETAS



Cruje la voz del alma por el pecho del mundo.
Perduran sobre el eco lamentos y asechanzas
que la lengua y el alma propiamente hipnotizan.

El puntal de los gritos se estremece y se agrupa
y hacina sobre el llanto paredes como albercas
donde los ojos se hunden y queda sólo un hueco.
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Profundamente lloran, lloramos cada día
por veneros del pan que florecen los trigos:
mientras el llanto crece, se hacina sobre el llanto.

Así puede ir la muerte, puede ir la vida apenas
caminando hacia el labio que pronuncia y comprende:
mientras todo termina, comienza todo a un tiempo.

La voz de los poetas empuja hacia otras cimas
donde quedan los versos de la mente más pura
igual que una perpetua, continua voz del alma.

Hermanos cada día, cada vez que el silencio
nos comprende, medita la voz de los poetas,
medita el alma, hermanos, melódica y muy tierna.

Conviene reflejarnos lo más hondo del mundo;
reflejarnos en medio de la selva que expira,
en el centro futuro de los cuerpos vencidos...

Conviene reflejarnos sobre albercas del llanto
para parir la lengua, parir los versos puros,
las raíces más hondas que ayudan al silencio.

Hay sobre el hombre mudos problemas que no entiende,
que nadie le ha indicado, y el alma los comprende
porque le llega un trébol de enamoradas aves.

Sin embargo el aliento, esa voz gemebunda
que vaga por los cielos —el ángel de la sangre—,
camina en forma de ala a través del espacio.

De ahí viene la voz que los poetas cantan
y llega hasta la tierra, hasta el suelo que pisan
desenterrando el verso de pozos que suspiran.

Sería una alegría, una inmensa alegría
que, al llegar la tristeza con su velo de plumas,
llegara sobre el alma la voz de los poetas.

Hay poetas que cantan, que empuñan sus guitarras
y llegan a los hombres, al corazón del mundo:
son voces y campanas que expresan su silencio.

Pero puede una voz, puede una fuerza oculta,
puede un pozo más hondo, germinando en los gritos,
llegar hasta las venas y abrirlas como cuerpos.

Donde empiezan los ojos, termina la esperanza,
ese grito poblado de jazmines y espinas
que clavan su presente

........................en los ojos más claros:
el incesante anhelo sencillo como el llanto
que despierta. Y renace la voz de los poetas.

(Sobre la misma tierra, 1940).

COMENTARIO

Parece preceptivo que cualquier autor que publica su primer libro se cuestione la finalidad de su producción. Siguiendo esta costumbre, Po-veda se une al grupo de los intuitivos, de los inspirados, en una composición de tercetos en verso blanco alejandrino, cuyo lenguaje se muestra robusto y, con frecuencia, hondo y reflexivo. El dolor, el llanto, los problemas vitales, al pasar por el verso del poeta, parece como si quedara-aislados y perpetuos. Lo incognoscible y el misterio insondable del sufrimiento aparentan ser los puntos de arranque del poeta, que recoge e¡ latido de todos para llegar de nuevo a la profundidad de su nacimiento. Hay en el poema una lucha continua contra el silencio, a pesar de que es ese mismo silencio la fuente inspiradora del autor.

(Comentario de José Guillén García y José Muñoz Garrigós, en la página 322 de Antología de Escritores Oriolanos, premio "Ramón Sijé", Publicaciones del Excmo. Ayuntamiento de Orihuela. 1974

Libro "Poemas" de Ediciones " Silbo" de 1936



Jesús Poveda publicó cuatro poemas junto a Carlos Fenoll y Justino Marín:

Amor.- Deseo.- Optimismo.- Un beso de mujer.


AMOR

A Maruja MALLO, mi amor desconocido.

Porque ya fui amante enamorado
que enamoradas di mis ilusiones;
porque ya fui raptor de corazones
y de un verde labrado en el arado.

Porque ya suspiré amor enflautado
que llevó a mi razón otras pasiones
y trocóse mi voz en otros sones,
no por esto seré desesperado

que me corte la vena del olvido
en el viento vibrante de la duda,
sino que haré de fuego mi existencia

y moldearé de nuevo mi gemido,
que surja amor donde haya sangre muda
y haga voces de amantes de insistencia.


Nota.-
La pintora gallega surrealista Maruja Mallo era amiga de Miguel Hernández y e ilustró con sus viñetas el primer número de la revista "Silbo".


DESEO

Temo llevarte estrecho en mi costado
 y viciarte a ser siempre corazón;
 temo una pena, un odio, una ilusión
 que te ponga de espasmo, desalmado.

Temo que sufras verte pronto ajado
 y se acabe el zig zag de tu emoción:
 temo temerte -¡que es ya desazón!—
 y te me vuelvas de rojo, morado.

¡Qué temor y qué nudos apretados
 impiden que vocee mi desaliento!
 No cesará en mi alma este desvelo

hasta que luzcas soles argentados,
aires de más pureza que este viento
 y otro mundo más puro que este suelo.




OPTIMISMO

De voz que yo no tuve como grito
 surgió más imprevista tu figura,
y fuera eso, o fuera tu hermosura,
 un corazón apeno y deshabito.

En sombras labro amor, y necesito
en sombras cimentar tu arquitectura;
 no soy galante que de galanura
 engalane esta duda que aún habito.

Me tienes que dejar dar otras voces
que llenen de energía mis pulmones
 y rompa oscuridades que me anulan;


tienes que darme unas ansias como hoces
para cortar el velo que me pones
en las venas que sangre no acumulan.



UN BESO DE MUJER

Llevaste miel donde un panal tenía
de abejas que, libando tu sonrisa,
tejieron el dolor en mi camisa
y ardieron en un fuego que no ardía.

Pusiste celo donde velo había
y donde más deseo mi pudor eriza:
¡nunca te hubiera visto de sumisa
con luz para vencer tu celosía!...

¡Líbame el corazón en mis tumores,
que no me duela más este deseo!;
¡hazme patrimonio de todo el fuero

que llevas en tu boca de sudores,
y suda más el panal que poseo,
hasta que viva haciendo como muero.

Carta de Miguel Hernández a Jesús Poveda

Cuando Miguel Hernández fue excluido del Servicio Militar por excedente de cupo, se llevó una gran desilusión, por no poder salir de Orihuela y abandonar la casa paterna, por esta razón le escribe una carta a su amigo Jesús Poveda, a la sazón destinazdo en la Marina, en la Base de Submarinos de Cartagena, para que le informara de cómo tenía que rellenar la instancia para ingresar en dicha Base. Esta es la carta, cuyo original no poseemos: (Fotografía de Jesús Poveda cuando estuvo en la Marina en Cartagena, 1931-1932) Sr. D. Jesús Poveda Cartagena Querido amigo: Como voy a ser lo que tú, marino, quiero que me digas en seguida el modo en que ha de ir redactada la instancia y a quién la dirijo. Así como todas las gestiones que tengo que hacer aquí, ya que tú las sabes porque las hiciste. Juan Pedro me ha dicho que necesito: certificado de nacimiento; consentimiento paterno; certificado de estado civil; certificado de no tener compromiso con el Ejército o hallarse respecto al mismo en la segunda situación o reserva (que es en lo que yo me hallo) y cédula personal. ¿Es cierto que necesito todo eso? No pretendas obstaculizar mis deseos, amigo Poveda. Aunque sé que he de padecer servidumbre que odio he de marchar. Haz todo lo posible por que no me quede aquí. Escríbeme a vuelta de correo y ya te digo —hablando con quien conozcas—, indícame el modo en que ha de ir redactada la instancia y a quién. Ya te contaré, despacio, lo que me sucede. ¿Entre quiénes está Esteban por ahí? Un abrazo. Miguel Hernández. Orihuela, 2 de noviembre de 1932. Obras Completas, Agustín Sánchez Vida, José carlos Rovira y Carmen Alemany, Edición de RBA 2006. página 2303 En otra carta de Miguel de junio de 1936 dirigida a Carlos Fenoll le hace varias referencias a Poveda por su poesía.

Elegía a Ramón Sijé, de Jesús Poveda



(Dibujo en tinta azul del pintor Palmeral)

Ramón Sijé falleció el 24 de diciembre de 1935

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Elegía a Ramón Sijé


Espérame en la muerte; deténme aquí llorando,
en la firme columna del tiempo que apresara,
que estática en la mente me tiene suspirando.

El hombre apenas sabe: Ignora su bravura
porque lentas serpientes se arrastran y no embisten
y son convulsas fieras de espasmo y sepultara,

Hermano tufo en la muerte: los trigos se desvisten
y están sobre las eras los hombres trabajando,
están sobre la tierra del pan por el que existen.

Se cansa el hortelano de ir su vida entregando,
se cansan los poetas de vestir sementeras
y de ver que tú callas pudiendo estar hablando.

Se apresura el silencio; no da tiempo a las eras
florecer con su trigo el aliento de los panes
y así se ve tu España sumida entre trincheras.

El pulso está propenso a realizar desmanes
porque todo termina, porque sólo hay ausencia
y un hueco donde habitan exasperados canes.

A nadie le pregunto si estás en la existencia,
si sigues sobre el suelo pisado cada día
por hombres que caminan sin alma y sin conciencia.

Te llevo tan presente en mi alma de elegía
que nada se me importa con tal de aquí llorarte.
Me hiciste tú poeta; yo canto tu poesía,

y canto porque pienso que un día he de besarte
la noble y pura alma que guardas en tu fosa
entre el polvo del tiempo que tiene que elevarte.

Me quedo aquí llorando; me quedo con mi esposa
que fué tu novia en vida y es tuya eternamente,
aunque el tiempo y la muerte separen cada cosa.

Hay días que te tengo tan fijo, tan presente!
Mentira me parece que seas un elemento
de delicadas aves que fluyen en mi mente

y en cenizas de nada se mezcan (sic) en el viento.
Compañero de todos, hermano fallecido:
el alma tiene espinas y dice su lamento
aunque sepa y comprenda que nada ha conseguido!

Publicado en “Sobre la misma tierra”, 1940, pág 51-53,

lunes, 3 de septiembre de 2012

"Sobre la misma tierra", poema de Jesús Poveda, recitado por Ramón Palmeral



Poema recitado por el Ramón Palmeral


SOBRE LA MISMA TIERRA


SOBRE la misma tierra,
sobre ese mismo aliento
donde el verde se toca,
donde la sangre influye:
allí el amor pretende,
infunde la sospecha
de amar, de amarnos todos.

Sobre esa misma tierra,
un césped tan suave
como un cuello al desnudo
que acaricia los pechos,
acaricia esos bordes
de a espaldas de los montes
cuando el sol se recoge.

Alguien anuncia un labio,
señala aquí el silencio
los dientes entrevistos.
Alguien transmuta el agua,
convierte su alegría
en tristes cementerios
de pechos que ya duermen...

Y, silenciosamente,
el tiempo da lo verde:
la mano de los hombres
barrenando en la piedra,
allanando este suelo
como la luz o alfombra
de la tarde que expira.

Para el amor nacemos,
nacemos para el barro,
para el bronce y el plomo,
para el agua y la luz,

para ese labio mudo
que sólo comunica
su misterio de besos.

Alguien quizá nos besa,
formula su esperanza
de abrazarnos muy pronto,
nos instiga a ese beso
que está sobre los aires,
flotando sobre el mundo,
sobre la misma tierra.


Jesús Poveda, 1937-1938, “Sobre la misma tierra” pg. 84-86

sábado, 1 de septiembre de 2012

Carta abierta

Cuernavaca Morelos, México

Sábado 1 de Septiembre 2012


Amables lectores del Blog de Ramón Palmeral a quien agradezco de todo corazón el recordar a mi padre Jesús Poveda Mellado en el aniversario del centenario de su nacimiento (1912-2012), quiero también compartirles mediante esta carta abierta una que, a su vez, le escribo a mi padre años después de su muerte. Quiero compartirles el amor de una hija por un muy buen papá como lo fue el mío y a quien admiro y del que estoy orgullosa.

Su presencia me ha acompañado, desde su muerte en Murcia en agosto del 1998, algunas veces tan vívidamente que lo he visto ante mí, otras en sueños, y siempre en mi corazón.

Sé que desde donde está él sabrá que su hija le escribió una carta que viaja por el espacio, vía satelital, y que al compartírselas a ustedes quedará, espero, también en sus corazones como un homenaje que su amiga dedica a un padrísimo papá: el mío.

¡¿A qué padre no le encanta saber cuánto lo admira una hija?!

Por lo tanto sugiero que si el suyo aún está con vida aquí en este planeta ¡¡díganle cuánto le agradecen el esfuerzo, el trabajo, el tiempo que les dedicó y el amor que le tienen, ahorita!, yo lo hice algunas veces cuando él estaba aquí y antes de su muerte, cuando me habló por teléfono a Cuernavaca para despedirse de mí: iba al Hospital San Carlos, en Murcia, él sabía que pronto moriría; nuestras ultimas palabras fueron: -Te quiero mucho, papá. –Yo a ti también, hija.

Mi padre tenía 86 años y su voz se quebró de emoción cuando me lo decía… Su despedida fue para mí como si me dijera… -Te voy a extrañar mucho. Ya no pudo continuar hablando porque el llanto se lo impidió.

No hay palabras que alcancen para describir lo que ambos sentimos.

Espero, pues, que al compartirles estas emociones y pensamientos, hagan eco en sus corazones.


Marisa Poveda Fenoll

Carta a mi padre





Jesús Poveda (1912-1998):

Papá: te escribo esta carta para dejar patente por medio de la palabra escrita, y ahora por este medio cibernético que viaja a todo el mundo, cuánto te amo y te agradezco tus esfuerzos de siempre por tenernos bien, fuiste un padre muy bueno, generoso y muy alegre. Fuiste un muy buen papá, siempre, siempre. El amor que nos tenías era algo que no necesitaba explicaciones, lo sentíamos, todos.

Tu ejemplo me ha sido, sobretodo estos últimos años, de gran utilidad; tu vida de trabajo constante, de lucha diaria para vivir con dignidad y sobriedad, pero con el hedonismo propio de nuestros genes ibéricos, han sido los que me han ayudado a salir adelante en las buenas y en las malas épocas.

Gracias papá por tantos años de dedicación constante a nosotros, tu pequeña familia en México, en la América a la que llegaron tú y mamá después de la guerra civil española a trabajar y a levantar una familia en el exilio; un México que los recibió con los brazos abiertos, y les proporcionó todos los medios para vivir y al cual nos enseñaron a amar y admirar.

Me ensañaste a amar a los animales, a disfrutar de las buenas comidas y el buen vino, a vivir en una casa digna, sea una mansión o una casita, a cuidar de las plantas, a andar muy limpia y bien vestida, a sonreir; a admirar las obras de arte y los paisajes tan hermosos de México. Me transmitiste el amor por los libros y la lectura, por ti soy ratona de biblioteca. Me enseñaste a trabajar con ahínco, con dedicación y a vivir con dignidad.

Con tu ejemplo aprendí a superar las dificultades pequeñas y grandes; nunca te diste por vencido y, a mayor reto, mayor esfuerzo ponías.

-Yo me crezco al castigo -Me decías en broma cuando se presentaba algún problema y te abocabas a resolverlo tan rápido como siempre caminabas, a pasos cortos y veloces.

Gracias papá, por tu amor, por tus cuidados, gracias. Gracias por el amor a mamá, tu esposa, tu mujer, la mujer de tu vida a quien siempre viste muy hermosa y como ¡¡ la mejor cocinera del mundo!! Verlos unidos fue para mi un tesoro invaluable.

Conservo como la mejor herencia que me dejaste tus consejos:

El primero fue cuando yo tenía 3 años y mamá me había puesto mi vestido dominguero porque me iba contigo de paseo, pero al salir del piso que habitábamos me caí en la cubeta de agua sucia de la señora que trapeaba el pasillo, todo fue escuchar a mamá diciéndome: -¡¡¡Cuidado con la cubeta no te vayas a caer dentro!!!- y claro que del susto que me puso me caí. Mamá tuvo que volver a ponerme ropa limpia dentro de un escándalo mayúsculo que armó. Pero bueno, al fin logramos salir a la calle; tú me llevabas de la mano hacia el café en donde te reunías con tus amigos y te dije que nada más faltaba que me cayera encima una cubeta de agua sucia de una de las ventanas del edificio por el que pasábamos, a lo que me respondiste balanceando mi mano en la tuya:

-Eso no va ha pasar. Tú no seas tonta y disfruta.

Jamás olvidaré ese instante, me sentí la más feliz de las niñas que va de paseo con papá.

El segundo e inolvidable también fue cuando fuimos a España a visitarlos para que ustedes disfrutaran de mis hijas pequeñas; me invitaste al pub frente a su piso a tomar unas tapas, ahí me dijiste mientras mirabas a un par de señores que platicaban en una mesita lateral:

-Esos dos señores que ves ahí, el uno vive en un palacete y el otro es un albañil, después de las faenas del día nos reunimos a conversar, así es aquí, no olvides nunca que tú vales por ser tú y no por lo que tengas.

La velada antes de despedirnos de aquella nuestra primera visita a España, conversamos de tantas cosas, pero no olvidaré nunca tampoco que de pronto me dijiste mirándome a los ojos:

-Siempre vive con dignidad, sea en una mansión o en una casita. El dinero va y viene pero siempre hay que conservar la dignidad.

Lo que aprendí de ti papá en realidad fue sin palabras, fue viéndote cuando yo era niña cómo salías a trabajar tan guapo, con tu traje y corbata, impecable pulcrísimo; brillabas de limpio y olías a tu loción. Yo estaba orgullosa de ti, de papá, papá con su sonrisa simpática. Eras para mí el mejor amigo, alguien en quien confiaba plenamente. Papá que se crecía al castigo. Así yo, te salí una hija rebelde pero guerrera.

¡Cuánto añoro el tenerte aquí! Añoro nuestras conversaciones en tu piso de Torrevieja, eras un excelente narrador, también mamá, por medio de aquellas largas veladas fui conociendo más de sus vidas, de su infancia y juventud en España, de mis abuelos y tíos, de vuestras amistades y sus tertulias literarias en la panadería de mi abuela Montserrat, una gran mujer mi abuela ¡¡mucha abuela!! a quien no conocí pero a través de aquellas conversaciones fui haciéndolo.

¡Jesús Poveda, gracias papá por haber sido mí papá!

Vale

Tu hija que te ama

Marisa Poveda Fenoll

Jesús Poveda en la revista "Silbo"


"La noche" poema publicado en la página 4 del número 1 de la revista "Silbo", mayo de 1936




UN CANTO A LA MATERIA

Con calor de mis dedos, con la pulpa de mis índices
te levanto en torrentes de agua, en puños y en costras,
te semejo a saliva y a tirabuzones de niña:
otros dicen que eres cangrejo, gangrena o tuberculosis aguda.
El cáncer roedor de los hombres no eres tú.
sino la mística de los emperadores, de los que imperan.
de los que fingen ademanes lentos, liamos agudos.
palabras de sílabas contadas.
dichas entre damas de la sangre verde
-putas verdes—.
huídas de los príapos calientes
que desvirgan inocentes niñas.
El mundo ha soportado largo tiempo a los falsetes del poeta:
impresionaba el canto delios ruiseñores
y el modo modalístico de los que se decían señores.
les subyugaba el vuelo aletargado de las palomas
y, mientras, retenían el vuelo del Universo
Roedora de los hombres no eres tú. Matería.
Sino el Espíritu. que envenena la plata y el cobre.
que enmohece a los del proletariado
contagiándolo de catolicismo: -¡ cataclismo!—
haciendo tísicos nuestros pulmones
ruborizados de las cosas naturales
como el barro, la carne, la vida y la muerte
¡Yo entrego mi pellejo a la Materia
y me canto y me parto y me deshago
por la materia viva, por la materia ardiente.
Materia que tiene de manos, de poros, de vetas y de sangre!
Con el veneno de las casas místicas de esos poetas de consonante sóla
yo me canto, me parto y me suicido:
¡El mundo es una piedra.
no un aullar de corazones tísicos!



"Un canto a la materia" es el título del poema de Jesús Poveda publicado en la página nº 3 del número 2 de la revista oriolana "Silbo", de junio de 1936.

A Miguel Hernández le hizo gracia este poema, cuando recibió el segundo número de "Silbo" en Madrid, escribe a Carlos Fenoll, en mayo-junio de 1936:

Señor director de "Silbo": es muy bonito el segundo número y no te puedes imaginar la gracia que ha hecho lo de Poveda. Me he ríedo a pierna tendida por su "putas verdes" y con ese modo de ahuecar el voz para que retumbre mucho. Dile de mi parte que tome el rábano por la hojas al querer hacer una poesía al modo de Neruda y que es preferible que haga sus sonetos, aunque se los dedique otra vez a su amor desconocido. Tengo muchas ganas de hablar con todos. Y a Poveda he de decirle que se tome más en serio y menos afectadamente su papel de poeta si quieres serlo.


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Según Efrén Fenoll, “Silbo fue el resultado de las inquietudes literarias que se vivían en la tahona, convertida en un particular ateneo”. He aquí la frase célebre de Miguel: “en este horno se hacen versos como panes y panes como lunas”. Por su parte Jesús Poveda, en Vida, pasión y muerte de Miguel Hernández(1975), cuenta así el nacimiento de la publicación: “Cuando ya la muerte anticipada se nos había llevado a Sijé, y Miguel Hernández estaba ya colocado en Madrid, Carlos Fenoll y yo quisimos consolarnos haciendo algo que fuera positivo para nosotros, que nos devolviera el ánimo para conseguir soportando aquel vacío. Y entonces echamos a volar una hoja de poesía en colores verde-azul-amarillo-rosa que llevaría siempre trabajos inéditos de los mejores poetas de España, de lo cual se encargaría desde Madrid nuestro hermano Miguel... Echamos a volar esta hoja de poesía y la llamamos Silbo, nombre que nos sugirió el poema de Miguel, “Silbo de afirmación en la aldea”. Por la dirección le pusimos la de Libertad-panadería. Salió el primer número de Silbo y fue recibido con júbilo en Madrid.”

Información tomada de "El Eco Hernandiano" de la Fundación Cultural Miguel Hernández.


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Los fundadores de la revista "Silbo" fueron Carlos Fenoll, Jesús Poveda, Gabriel Sijé, Ramón Pérez Álvarez como secretario y ayuda económica del farmacéutico Alfredo Serna. Miguel Hernández participaba buscando colaboraciones de sus amigos poetas de Madrid, y Efrén Fenoll colaboraba en el reparto en Orihuela- hemos de tener en cuenta que Efrén había nacido el 18-02-1917, por ello tenia 19 años en el 36. Fue un cometa que voló muy alto, se confeccionaba en papel amarillo con el que los niños confeccionaban cometas, según manifestó Efrén.
Según Jesús Poveda, Fenoll guardaba en su archivo la correspondencia cruzada con ocasión de la publicación de Silbo, así como los originales de Juan Ramón Jiménez y de otros poetas. Silbo fue financiado por Alfredo Serna, que aportaba 20 pesetas, y Carlos Fenoll, Jesús Poveda, Justino Marín y Ramón Pérez, que aportaban 10 pesetas cada uno, lo que coincide con el coste de sesenta pesetas. El nombre lo sugirió Miguel de su poema “Silbo de afirmación en la aldea”. La dirección era Libertad-Panadería, según Poveda era mejor esta dirección que la de Arriba, 5, para evitar la similitud de "Arriba España" de Falange; aunque nuestra opinión nos lleva a pensar con más sentido por que la calle Arriba se denominaba Libertad en tiempos de la República. (Miguel Hernández. pasión, cárcel y muerte de un poeta, de José Luis Ferris, ediciones Planeta, 2010, pp346-347. Edición actualizada).